Mariana Alcérreca: “El trabajo de independiente es el futuro y eso no significa tener que ser informal”.

La gerenta de Asuntos Corporativos y de Marketing de Mutual de Seguridad habla sobre el futuro del empleo y los desafíos de la informalidad de cara a la reactivación económica del país.
Valentina Essus G.

Dice que la protección laboral y la formalización de los trabajadores independientes no son solamente un problema legal. Está convencida de que los mecanismos para tratar estos temas existen en la actualidad y que hay que poner el foco en la educación y en la toma de decisiones. 

“Estoy segura de que en la medida en que vayamos avanzando en educación debiéramos aumentar la cobertura de la seguridad social para los trabajadores independientes y pasar desde el trabajo informal al trabajo como independiente con cobertura y protección”. 

– ¿Qué grupo de personas son los que vieron sus trabajos más afectados producto de la pandemia?

Para cualquier persona, independiente de su nivel social, económico y educacional, perder su trabajo es un impacto y un gran dolor. Pero también creo que significa nuevas oportunidades.  Desde ahí, creo que a los que a los que más les cuesta volver a encontrar trabajo, normalmente, es a las personas menos calificadas y eso es razonablemente así. Sobre todo en este nuevo mundo del trabajo que no necesariamente tiene que ver con la pandemia, que tiene que ver con la revolución tecnológica que estamos teniendo y que veníamos teniendo. Pre pandemia y pre estallido social ya veníamos hablando de esta revolución tecnológica que iba a generar un efecto importante en el empleo, sobre todo en aquellos trabajadores con menores niveles de educación. 

La pandemia lo que hizo fue darnos cuenta que, además, podíamos hacer mucho más con la tecnología de lo que ya sabíamos. Entonces, aceleró muchos procesos que probablemente hubiéramos vivido igual, pero en un lapso más largo. Y, desde ahí, los trabajadores que se ven más afectados siempre son aquellos que tienen menos niveles de preparación para asumir funciones distintas, funciones donde se requiere un nivel de abstracción diferente que el que puede hacer una máquina. Porque hay cosas que las máquinas no van a poder hacer nunca. 

-De cara a la reactivación laboral, ¿cómo podemos recuperar los empleos perdidos de forma rápida y eficiente sin que esto se traduzca en precarización laboral? 

Creo que tenemos que buscar cómo no confundir el trabajador independiente con el trabajador informal. Para mí eso es la base, porque yo creo que el trabajo de independientes es el futuro.  Creo que el futuro es de compañías más chiquititas, no de las grandes megacorporaciones. Y eso no tiene que ver con la pandemia, tiene que ver con cómo se estaba dando el desarrollo del mercado laboral. 

Uno tiene que buscar cómo dignificar el trabajo independiente para que este no sea un trabajo informal. Tenemos que separar los dos conceptos. Ser trabajador independiente no significa tener que ser informal. Tú puedes ser independiente formal y evitar la informalidad y la precariedad. Y creo que esa es una alternativa válida, disponible en el mercado y que las tecnologías son el futuro para que eso pase.

-En la teoría ser independiente no es lo mismo que ser informal, pero en la práctica parece que van de la mano, ¿cómo incentivamos la formalización de estos trabajadores para evitar que este problema siga aumentando? 

Creo que hay dos cosas que son súper importantes en esta formalización del trabajo. Lo primero es la educación, porque esto hay que pagarlo, eso es inevitable. Si yo puedo evitar boletear para no pagar, voy a evitar hacerlo porque lo que sabemos es que los seres humanos preferimos consumo presente por previsión futura. Y eso es un tema educacional.  

Y, lo segundo, es que efectivamente hoy día existen mecanismos legales, tanto voluntarios como obligatorios, para que los trabajadores independientes se formalicen desde la cobertura de la seguridad social. Hoy día el sistema permite a los trabajadores independientes, emitan boleta o no, cotizar de forma particular para la seguridad social. Y eso es lo que tenemos que incentivar. 

-¿En quién recae entonces la responsabilidad de la protección?

Mientras no haya obligación legal, es una decisión de cada empresario. En el mundo de las aplicaciones tienes tantos modelos como empresas existen. Existe aquel que no tiene nada formalizado y aquel que está 100% formalizado, y dentro de ese abanico, existen todas las variantes que a uno se le puedan ocurrir. 

Pero, creo que también es una decisión de nosotros como clientes. ¿Qué pasa si a ti cómo cliente te cobran un 2% de lo que ese trabajador va a ganar por ese reparto como sobre precio y pagas tú? La aplicación funcionaría como agente retenedor y ese trabajador estaría cubierto por el seguro de accidentes y enfermedades profesionales. 

Creo que aquí hay decisiones que tomar, porque las alternativas y los mecanismos legales existen y están disponibles.