Una comunidad de carga

Por Juan Pablo Schneider Villegas, Fundador y gerente de CargaInteligente.com / Empresa B

En un mundo con altos índices de contaminación, y calles atestadas de vehículos, y más aún, en un país como el nuestro, con más de 4.000 kms de extensión, la gestión del transporte de carga cobra un sentido fundamental para el abastecimiento de las ciudades y el bienestar de los ciudadanos. Dicha industria, al igual que muchas otras, se encuentra atomizada, es decir, está compuesta por cientos de pequeños empresarios, dueños de su propio camión, que se encuentran desconectados entre sí e invisibles para los generadores de carga, con un grado importante de informalidad y en consecuencia con una precaria gestión en la distribución hacia los clientes finales.

En un contexto como el anterior,  resulta fundamental promover la formación de comunidades que se conecten y se nutran entre sí, donde los beneficios sean no sólo para la industria, si no también para la sociedad en general, colaborando así en la disminución de la contaminación y de vehículos en las calles, en la generación de trabajo para miles de personas y en la entrega de una solución eficiente y amigable con el medioambiente para las empresas.    

Desde sus orígenes en el año 2013, cargainteligente.com, está comprometida con la disminución de la contaminación de las ciudades, promoviendo, mediante una plataforma que funciona como puente entre generadores de carga y transportistas, la sustentabilidad y la eficiencia energética. 

En estos años, impulsados desde un propósito con sello de Empresa B, hemos logrado llegar a cientos de personas, generando una importante movilidad social al colaborar con pequeños empresarios para que mejoren sus negocios, aumentando así sus ingresos y llegando a más clientes. Entregamos herramientas a las empresas para hacer más competitivo y eficiente el proceso de transporte y distribución de carga, a través de la oportuna conexión, comunicación y gestión de los camiones.

En Chile y en el mundo, cada vez son más las empresas que hoy no sólo tienen como objetivo ser rentables como lo eran en décadas pasadas, sino que muchas de ellas están implementando políticas con un alto contenido de responsabilidad social y no solo eso, varias ya han dado un paso más adelante. Incluso hay quienes afirman que el ser empresa hoy, debiera considerar no solo el lograr impacto económico, también social y medioambiental.