Chile, subamos la vara

“El tamaño del problema que estamos viviendo como sociedad nos exige estar más conectados con la realidad del ecosistema social que conformamos”.
Soledad Lama Mondria
Gerenta general Comaco / Empresa B

En estos momentos Chile y el mundo están siendo golpeados por una pandemia, lo que nos desafía a enfrentar el virus desde un enfoque biológico y social. Cabe preguntarse, ¿cuál es nuestro rol en este contexto? Sin duda todos estamos llamados a liderar, cualquiera sea nuestro ámbito de acción. Un líder no responsabiliza a terceros de los males que lo aquejan, sino que toma acción, se hace cargo de sus circunstancias y busca soluciones.

Los empresarios debemos conectar con este rol de liderazgo. El tamaño del problema que estamos viviendo como sociedad nos exige estar más conectados con la realidad del ecosistema social que conformamos y comprometernos a ser parte de la solución. Pensar en la posibilidad de que nuestras empresas contribuyan en una mejor calidad de vida para nuestros colaboradores, revisar la capacidad de nuestra gestión para lograr clientes asombrados, que nos prefieran, y que esa preferencia, no sólo nos permita facturar y dar empleo con el estándar del mercado, sino que nos permita subir el estándar. 

¿Será posible alejar a los colaboradores de las horas peak de tráfico, adelantar la entrada, y quizás trabajar 40 horas a la semana para promovamos la conciliación trabajo y familia? ¿Podremos velar por la desconexión digital, garantizando un bloque de al menos 12 horas sin llamados, mails, ni whats app de trabajo, en los días laborales?  ¿Es factible fomentar la coparentalidad, y ofrecer un posnatal masculino adicional a lo legal? ¿Qué podríamos hacer respecto de equidad de género?

Nuestras empresas pueden ser parte de la solución a los problemas sociales si nos comprometemos a pagar sueldos éticos, y a disminuir la brecha salarial. En este sentido, Desafío 10X, un movimiento chileno nacido con motivo de la crisis social de 2019, invita a las empresas a conectar con la planilla de sueldos, a revisar la realidad de quienes ganan menos, a evaluar la viabilidad de mejorar esos sueldos, y acercarlos a un sueldo ético, de 22 UF imponibles. Propone además calcular la brecha salarial y analizar si fuese posible reducirla, y de esta manera ser parte de la solución a las grandes brechas en las oportunidades y calidad de vida, que tienen a nuestra sociedad polarizada, dividida, herida. El llamado es que a que tomemos acción y subamos el estándar. #ChileSubamosLaVara.

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