Francisca González:

Co-creadora de Kefuri, la app chilena que favorece exitosamente la donación de órganos

Laura Corbalán

Casi 7 años han pasado desde que la ingeniera civil industrial, Francisca González, mientras cursaba sus últimos ramos en la universidad, observó y le llamó la atención que Chile tuviera una tan baja tasa de donación de órganos. De ahí en adelante, no dejó de investigar.

Rápidamente, junto a su partner Felipe Vera, máster business engineering, se percataron que abordar la alta negativa familiar a la donación (cerca de 50% en ese momento), estaba fuera de su radio de alcance ingenieril, ya que la forma tradicional de incentivar la donación era a través de campañas de sensibilización y toma de conciencia respecto del tema.

Fue así que asociados de los Dres. Fernando González (académico Universidad de Chile) y José Luis Rojas (Coordinador Nacional de Procuramiento y Trasplante de la época), Rosa Alcayaga (académica y estudiante de doctorado Universidad de Chile en esa época) y Natalia Contreras (jefa de la unidad de procuramiento del Servicio de Salud Metropolitano Oriente), descubrieron que el factor responsable de la baja tasa de donación de órganos en Chile era la falta de detección y aviso de posibles donantes en las unidades de urgencia y paciente crítico. Así nació la idea de crear e implementar Kefuri.

¿Cómo ha evolucionado esta herramienta que siembra esperanza entre trabajadoras y trabajadores y entre pacientes que esperan un órgano?

Francisca González, co-creadora de la aplicación, nos ofrece un recorrido por la trayectoria que ha seguido Kefuri desde sus inicios hasta ahora que vive una promisoria masificación.

¿En qué año nace Kefuri y cómo ha respondido a la necesidad que busca cubrir: elevar la tasa de donación de órganos en Chile?
Kefuri nace el año 2017 cuando nos unimos Felipe Vera y yo, sin embargo, el cómo se detecta el problema y la incipiente solución se remonta un poco más atrás. En 2016 con unos compañeros de la universidad tomamos uno de los últimos ramos de la carrera de Ingeniería Civil Industrial de la Universidad de Chile, Gestión Integral de Negocios. Motivados por desarrollar algo para la sociedad, y no necesariamente con incentivos económicos, observamos que Chile tenía una muy baja tasa de donación de órganos, por lo que nos pusimos a investigar al respecto. Rápidamente nos dimos cuenta que atacar la alta negativa familiar a la donación (cerca de 50% en ese momento) estaba fuera de nuestro alcance ya que la forma tradicional de hacerlo era a través de campañas de sensibilización, lo que no estaba dentro de nuestras competencias ingenieriles. Fue así que asociados de los Dres. Fernando González (académico Universidad de Chile) y José Luis Rojas (Coordinador Nacional de Procuramiento y Trasplante de la época) y las EU Rosa Alcayaga (académica y estudiante de doctorado Universidad de Chile en esa época) y Natalia Contreras (jefa de la unidad de procuramiento del Servicio de Salud Metropolitano Oriente) descubrimos que la mayor responsable de la baja tasa de donación de órganos era la falta de detección y aviso de posibles donantes en las unidades de urgencia y paciente crítico. Paralelamente, Felipe, quien estaba cursando su master en Business Engineering en la Universidad de Chile, buscando tema de tesis llegó a conversar con el Dr. Rojas al respecto del mismo problema. Felipe trabajaba en el Web Intelligence Centre del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile bajo el liderazgo del académico Juan Velásquez, quien me guió en un trabajo dirigido posterior a terminar el curso que dio inicio a este proyecto. En ese trabajo dirigido por Juan, me presentó a Felipe y me invitó a trabajar al centro. Fue entonces en el centro donde pudimos realmente hacer sinergia entre todos los mencionados y decantar en Kefuri el año 2017, una aplicación para smartphones para notificar fácil y rápidamente desde la Urgencia o desde la UCI, la llegada de un posible donante de órganos a la Unidad de Procuramiento, que es la unidad encargada de la donación de órganos en los hospitales. Esta aplicación la utiliza sólo el personal clínico, estamentos médico y de enfermería, y se hace cuando un paciente que cumple criterio de posible donante ingresa a dichas unidades. Un paciente que cumple criterio de posible donante es un paciente con un diagnóstico neurológico severo, es decir, un TEC, un accidente cerebrovascular, o cualquier afección al cerebro; que se encuentre en un estado disminuido de consciencia, lo que se mide en la escala de Glasgow, la cual debe ser de 7 puntos o menos (de un máximo de 15). La aplicación por lo tanto, permite ingresar estos dos criterios, además de dos criterios demográficos (sexo y edad) para poder avisar a la Unidad de Procuramiento.

Nuestro sueño es llegar a todo Chile, para que todos los hospitales puedan notificar rápidamente la llegada de un posible donante, siempre, con un enfoque social. Con eso, queremos que cada paciente que ingresa a lista de espera para trasplante, pueda recibir su órgano a tiempo

Francisca González, co-creadora de Kefuri

Kefuri fue co-desarrollada con los usuarios del Hospital del Salvador, con especial agradecimiento a la unidad de procuramiento de dicho establecimiento, donde desarrollamos la aplicación a medida de los usuarios con el fin de asegurar su uso.

En el primer año de uso, 2019-2020, los avisos de posible donante se aumentaron casi al doble con respecto a los dos años previos, permitiendo también incrementar la cantidad de donantes efectivos. La aplicación se sigue usando en dicho hospital, y los avisos se han mantenido altos en los años subsiguientes.

Actualmente estamos presentes en 6 hospitales del país, el Hospital Luis Tisné en Peñalolén, el Gustavo Fricke en Viña del Mar, el San Camilo en San Felipe, el San José en Independencia, y el San Pablo en Coquimbo. En todos los hospitales se han presentado mejoras en distinta medida de acuerdo a las condiciones específicas de cada hospital.

En términos de usabilidad: ¿ha sido una herramienta de fácil uso y acceso para profesionales
Totalmente. Como la co-desarrollamos con usuarios, tanto de procuramiento, urgencias y UCI, está desarrollada pensando en las necesidades de los profesionales de dichas unidades, lo que por supuesto facilita el uso de la misma. Para acceder a la app sin embargo, nosotros firmamos un acuerdo con los hospitales para entregarles de manera gratuita la aplicación (lo que ha sido financiado por fondos públicos y privados), y es nuestro equipo quien capacita a la Unidad de Procuramiento (quienes son fundamentales en el funcionamiento de esto y a quienes agradecemos profundamente todo el apoyo) para luego, en conjunto el equipo Kefuri y la unidad de procura, quienes capacitamos a cada profesional de las unidades de los hospitales, enseñándoles a usar la app, solucionando dudas, educando acerca de procuramiento de órganos, y habilitando sus usuarios (los cuales no podrían acceder a las funcionalidades de no ser habilitados por nosotros).

¿Consideras que es importante informar y educar a la sociedad civil respecto de la donación de órganos? En ese sentido: ¿Esta App podría ayudar a derribar creencias erradas y mitos sobre la donación de órganos en Chile?
Siempre es importante educar a la población acerca de la donación de órganos, sobre todo porque, tal como lo mencionas, es un tema tabú rodeado de mitos y creencias erradas. De hecho, nuestra aplicación tiene una sección que es accesible para cualquier persona que descarga la aplicación, aun cuando no tenga usuario o este no esté habilitado, donde se explica el proceso de procuramiento y se derriban los mitos más comunes. Sin embargo, el foco principal de Kefuri no es la educación de la sociedad sino que la mejora de los procesos intrahospitalarios que llevan a la obtención y mantención óptima de los pacientes que podrían convertirse en donantes. Cada paciente cuya familia que es consultada al respecto de la donación de los órganos de este pasa por un largo y complejo proceso que puede fallar en múltiples partes, donde la no detección y no aviso que soluciona Kefuri es el primer paso de ese proceso. Nuestro equipo está convencido que parte de la baja aceptación familiar a la donación tiene que ver con desconfianza en el sistema de salud y la falta de exposición a la donación y el trasplante, por lo que si somos capaces de aumentar la cantidad de pacientes que llegan a esa entrevista familiar (los cuales están certificados muertos encefálicamente) y se logra hacer que la donación de órganos sea algo común, al igual que el acceso a un trasplante, lo natural es que la población comience a confiar en el sistema. Por lo tanto, Kefuri aportaría con una «educación» indirecta.

¿Cómo está impactando a las comunidades el trabajo que realizan para esta iniciativa?

La primera comunidad impactada, por supuesto, son nuestros usuarios, los médicos, enfermeras/os y otros profesionales de las unidades de urgencia, cuidados intensivos, de paciente crítico y de procuramiento; quienes no sólo pueden acceder a una forma fácil y rápida de notificar posibles donantes (lo que es responsabilidad legal del médico de turno según nuestra legislación), sino que también reciben capacitación constante al respecto de los conceptos de procuramiento e información del desenlace final de los pacientes que notifican (lo que es particularmente importante cuando el paciente que notifican se transforma en donante efectivo, ya que pueden saber el impacto que tiene en otras personas -posibles receptores- el acto tan sencillo de mandar una notificación), ambas gracias a notificaciones push que enviamos a los usuarios de cada hospital.

En segunda instancia, y más importante, se impacta a los pacientes que están en lista de espera de trasplante, los cuales pueden acceder a su tan anhelado trasplante.

Tenemos un equipo maravilloso que trabaja día a día para que esto sea siempre mejor y más completo, y es nuestro sueño y fin último que cada paciente que ingresa a lista de espera para trasplante pueda recibir su órgano de forma oportuna.

Francisca González Kefuri
Kefuri
_HAZ TU APORTE