Viviendas sociales en Santiago Centro: de igual a igual

Para 48 familias del comité de vivienda “Mi Hogar, Mi Esfuerzo” este 2021 empezó con un sueño cumplido: lograr su casa propia en la misma comuna donde siempre han vivido.
Marcela Arancibia

Hace dos décadas Isabel González fue víctima de una estafa. Pero no solo ella, sino que junto a 150 familias de Santiago Centro que buscaban cumplir el sueño de tener su casa propia. Ese hecho marcó un antes y un después en la vida de Isabel, por lo que decidió cambiar el rumbo de esa historia y trabajar por recuperar las confianzas de quienes tenían su mismo anhelo. Así, en 2001, nació el comité de vivienda “Mi Hogar, Mi Esfuerzo”. 

“Lo que me motivó a crear el comité de vivienda Mi hogar, Mi Esfuerzo fue la necesidad de una casa. Teníamos la desilusión de que todas las familias esperaban un hogar. Eso me dio la fuerza”, dice Isabel González, hoy presidenta del comité.

LAS HISTORIAS DETRÁS DEL SUEÑO CUMPLIDO

Érika Vivanco es una de las socias fundadoras del comité de vivienda “Mi Hogar, Mi Esfuerzo”. En ese momento ella trabajaba en un taller de ropa donde ganaba diez mil pesos semanales y pagaba 50 mil pesos mensuales de arriendo. “Yo vivía en una pieza bien pequeñita en un taller de Santiago Centro. Ahí llegué con mi hijo de dos años, después tuve otro hijo, y decidí que debía tener más espacio para mi familia”, cuenta Érika.

Karina Guzmán es otra de las socias fundadoras del comité de vivienda. Llegó a integrarlo luego de decidir que ya no quería vivir más de allegada en la casa de sus suegros. Ella también fue víctima de la estafa que dio vida al comité. “La estafa fue el dolor más grande que vivimos. Yo había perdido todas las esperanzas de tener mi casa propia”, dice Karina.

En esa misma época, hace 19 años, Lorenza Tapia se inscribió como socia del comité. Todos estos años, junto a sus dos hijas ha vivido en condición de allegada en la casa de sus suegros en Santiago Centro. Siempre ha sido vecina de la comuna.

En 2004, Manuel Montecinos fue diagnosticado con la enfermedad de Chagas, una afección inflamatoria e infecciosa causada por un parásito. Tuvo que someterse a cerca de seis cirugías y casi perdió la vida. Sumado a eso, él y su esposa, Andrea Véliz, estaban cesantes y esperando el nacimiento de su hija menor. Con su llegada, en 2005 las cosas parecieron mejorar: Manuel comenzó a trabajar en una empresa importadora de ropa y en 2006 la familia decidió incorporarse al comité de vivienda “Mi Hogar, Mi Esfuerzo” para poder tener su casa propia.

Junto a la de Isabel González, estas son solo cinco de las 48 historias que hay detrás de este proyecto habitacional de viviendas sociales llamado Condominio Isabel, que se emplaza en la calle Santa Rosa en el barrio Matta Sur en la comuna de Santiago. Son 48 familias que hoy pueden disfrutar de su casa propia a pasos de servicios públicos y privados como supermercados, colegios y de las estaciones de Metro Bío Bío y Rondizzoni. Lo anterior hace que este proyecto habitacional se convierta en un ejemplo de integración social en la ciudad.

“Para mí llegar al Condominio Isabel es un logro inmenso, un sueño cumplido. Yo siempre anhelé quedarme en la comuna de Santiago. Por primera vez voy a tener mi casa propia. Nadie me va a echar si no tenemos para pagar arriendo”

Érika Vivanco, beneficiaria del proyecto habitacional

El Condominio Isabel se logró realizar gracias al trabajo en conjunto entre la Fundación Urbanismo Social, el Ministerio de Vivienda, Serviu, la Municipalidad de Santiago y las 48 familias beneficiarias del proyecto que hoy, tal como dice la presidenta del comité de vivienda “Mi Hogar, Mi Esfuerzo”, Isabel González, le doblaron la vara al destino.

Te invitamos a revisar más detalles de este proyecto habitacional en la siguiente Cápsula BP.

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